Llega la innovación tecnológica al corazón del mundo fallero. ECO-FALLES 4.0 ha desarrollado herramientas digitales, nuevos materiales reciclados y sistemas de cálculo estructural que permiten mejorar la productividad de los artistas falleros, reducir el impacto ambiental de los monumentos y aumentar su seguridad, tres retos clave para el futuro de las Fallas y las Hogueras de San Juan.
Las Fallas y las Hogueras constituyen una de las expresiones culturales y artísticas más singulares de la Comunitat Valenciana. Cada año, estos monumentos efímeros atraen a millones de visitantes y generan un impacto económico extraordinario, especialmente en sectores como el turismo, la hostelería, la industria creativa y los servicios asociados. Sin embargo, este impacto no siempre llega a los talleres falleros, que se enfrentan a presupuestos ajustados, una elevada exigencia artística y un modelo de producción poco digitalizado.

“Las Fallas generan cada año un impacto económico extraordinario en la Comunitat Valenciana, especialmente en sectores como el turismo y la hostelería. Sin embargo, este impacto no siempre llega a los talleres falleros, que se enfrentan a presupuestos ajustados, una elevada exigencia artística y un modelo de producción poco digitalizado. Nuestro proyecto quiere contribuir a revertir esta realidad”, señala Luis Pallarés, investigador del Instituto ICITECH de la UPV y coordinador de ECO-FALLES 4.0.
Digitalización e Industria 4.0
En este contexto nace ECO-FALLES 4.0, una iniciativa pionera que busca modernizar el sector mediante la incorporación de tecnologías propias de la Industria 4.0, la apuesta por materiales más sostenibles y la mejora de la seguridad estructural de los monumentos. El proyecto demuestra que tradición e innovación no solo pueden convivir, sino reforzarse mutuamente para garantizar la viabilidad futura de una de las fiestas más emblemáticas del Mediterráneo.
Uno de los pilares fundamentales del proyecto es la digitalización del proceso de diseño y producción de los monumentos. El equipo de la UPV ha desarrollado CHOP-CHOP, una aplicación gratuita y de código abierto que funciona como complemento de Blender y permite dividir grandes modelos tridimensionales en piezas más pequeñas listas para su impresión en impresoras 3D comerciales.
“Esta herramienta facilita el trabajo en los talleres, mejora la eficiencia, optimiza tiempos de producción y reduce costes, al tiempo que abre nuevas posibilidades creativas y una producción más precisa y controlada”, señala Marco de Rossi, investigador del Instituto de Restauración del Patrimonio (IR) de la UPV e integrante del proyecto.
Sostenibilidad ambiental y nuevos materiales
La sostenibilidad es otro eje clave de ECO-FALLES 4.0. El equipo de la UPV ha conseguido formular bobinas de impresión 3D a partir de material reciclado, reduciendo de forma significativa la dependencia de plásticos de origen fósil. En concreto, han desarrollado filamentos con un 90 % de material reciclado en el caso del polipropileno y otros basados en PET con un 80 % de material recuperado procedente de plantas de reciclaje —principalmente botellas de plástico— y desechos industriales.
“La aplicación de estos materiales permitiría reducir el actual uso masivo de materiales derivados del petróleo, como el poliestireno expandido. Ayudaría a disminuir residuos, reducir la huella de carbono y avanzar hacia unas Fallas más respetuosas con el medio ambiente”, destaca Luis Pallarés.

Seguridad estructural: un aspecto esencial
El tercer gran resultado del proyecto se centra en la seguridad estructural, un aspecto fundamental teniendo en cuenta la gran afluencia de público que visita los monumentos. Tradicionalmente, el dimensionamiento se ha basado en la experiencia y la intuición de los artistas falleros.

Para aportar mayor rigor técnico, el equipo ha creado la aplicación STRUC-FALLES, una herramienta informática que acerca el cálculo estructural a los profesionales de forma sencilla y práctica. Junto a ella, se ha elaborado un prontuario de consulta rápida que ayuda a dimensionar correctamente las estructuras, mejorando la estabilidad de los monumentos y reduciendo el riesgo de fallos.
“ECO-FALLES 4.0 demuestra que tradición e innovación no solo pueden convivir, sino reforzarse mutuamente. Gracias a la tecnología, las Fallas pueden seguir siendo espectaculares, pero también más sostenibles, más seguras y más rentables para quienes las construyen”, concluye Fran Pallarés, investigador del ICITECH-UPV e integrante del proyecto.
Impacto y proyección futura
El impacto de ECO-FALLES 4.0 va más allá de los resultados técnicos. La iniciativa contribuye a la profesionalización del sector, mejora la competitividad de los artistas falleros y refuerza la imagen de las Fallas y las Hogueras como fiestas comprometidas con la innovación y la sostenibilidad. En el futuro, el proyecto continuará explorando nuevas líneas de investigación centradas en materiales sostenibles y procesos productivos más eficientes, consolidando un modelo que puede servir de referencia para otros ámbitos de los monumentos efímeros.
El proyecto ha sido desarrollado por la Universitat Politècnica de València, con la colaboración del taller Fallas Vicente Martínez y la empresa SP-Berner, y ha contado con la financiación del Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (IVACE+i), en el marco del Programa Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) Comunitat Valenciana 2021-2027.


